El cielo está enmarañado

El cielo está enmarañado

El cielo está enmarañado

Saca la máquina de coser de su escondite

¡y empieza a hacer MAGIA!

Es más sencillo de lo que piensas. Si sigues los pasos precisos conseguirás engancharte a la costura creativa y a todo lo bueno que va a ocurrir: desconexión, descubrir tu lado más creativo (que lo tienes) y conocer otras mujeres fantásticas con las que compartir.

El cielo está enmarañado ¿Quién lo desenmarañará? La desenmarañadora que lo desenmarañe buena desenmarañadora será.

Siempre, SIEMPRE que empiezo algo nuevo, lo que sea, al principio es un enorme nudo, monstruoso, está ahí delante de mí y me dice con voz fantasmagórica: “No vas a poder, esta vez no, no te voy a dejar avanzar ni un poco”. Me lo repite día y noche. Y no te creas, que durante unos días consigue acojonarme. Es algo imposible de abordar.

Entonces empieza el trabajo, al principio sin apenas avances, pero sigo trabajando, la voz sigue martilleando, yo pienso que esta vez es inútil, que no lo voy a conseguir, pero sigo. Y un día veo una pequeña abertura por la que continuar, una grieta, un peldaño que subir. El final está aún muy lejos, ni se ve. Y sigo. La voz ya no acojona tanto.

De repente me doy cuenta que la grieta se ha convertido en un gran agujero, estaba tan concentrada que con mi esfuerzo he atravesado un montón de maraña y he conseguido llegar al nudo central, lo veo claramente. Entonces me digo: “No cantes victoria querida”. No tengo la más remota idea de cómo lo voy a desanudar.  Pero sigo. Trabajo y trabajo.

Y aquí estoy, mucho tiempo después y exhausta, pero ¡vualá! Ya está. Delante de mis narices, resuelto, como si nada, como si no llevara meses dejándome la piel.

Y ese día, ese en el que soy consciente que ya está resuelto, que lo tengo, que lo he conseguido, además de hacerle un corte de mangas a la voz que ya hace tiempo que no oigo, me puedo echar una gran siesta reparadora, con la que recargo todas las pilas gastadas.

Una vez más lo he podido vivir, y ya van unas cuantas desde que empezó esta locura. Todo va encajando y puedo saborear pequeños triunfos. Entonces los fracasos dejan de ser fracasos y de pronto son solo escalones que has tenido que subir hacia la victoria. ¡Y hacia allá vamos!

¿Te suena?

3 Comentario
  • Toña s'estellera
    Publicado a las 14:24h, 03 mayo Responder

    Sólo la ilusión de creer en un proyecto
    Te hace superar todos esos pequeños fracasos …..SUPERACIÓN
    Adelante con las ilusiones ¡

    • Morucha Cucamona
      Publicado a las 18:23h, 03 mayo Responder

      Así es ¡¡ADELANTE!!. un besazo Toña, tengo pendiente una visita a ese taller bonito vecina 😉

  • vega
    Publicado a las 10:14h, 22 mayo Responder

    Me suena!!!

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