¿Conectamos? Mi relación amor-odio con Facebook e Instagram

Llevo unos días preocupada, más bien pensativa… Hace unas semanas nació Morucha Cucamona y todas las que llegabais por Facebook, Instagram u os apuntábais a la newsletter eráis conocidas. Igual no personalmente, pero veía vuestros nombres y os podía ubicar perfectamente.

Pero poco a poco os vais incorporando más y más y ya os he perdido la pista. Y eso me tiene MUY despistada, y no paro de pensar ¿quién eres? ¿qué te apetece que te cuente? ¿cómo podría averiguarlo?

La primera conclusión a la que llegué es que preguntándomelo aquí en mi casa no lo iba a averiguar jamás (soy muy lista, lo sé :)), pero me pasé días estancada ahí, dando vueltas a cómo llegar allí donde estás tú. Una cosa es clara: si estás leyendo esto hay algo aquí que te mola.

No soy muy de redes sociales, publico algunas cosas en mi perfil personal, pero me termino aburriendo; a mí me gusta más salir a tomar cañas y charlar; así que publicar fotos bonitas y esperar que le des un “like” si coincide que la ves y con suerte dejes un comentario no es lo que yo entiendo por conectar y conocernos. Está guay pero yo quiero algo más serio…

Como lo de salir a tomar cañas no es una opción viable, al menos de momento, he seguido estrujándome la cabeza y no, no he dado con la solución perfecta peeeeero ¡se ha abierto una rendija! Ha sido como deshacer el primer nudo: ¿recuerdas lo que te conté sobre problemas y enmarañamientos?

Estaba en mi taller, haciendo un lote de Talaiots amarillos y pensaba, con lo que mola esto y se lo está perdiendo todo el mundo, así que hice un vídeo que publiqué en Instagram, en el apartado de “stories”. Allí contaba curiosidades de las telas de lenguas y detalles del proceso. La verdad es que no tenía ni idea de si eso iba a ser un pestiño de los gordos o a alguien le interesaría un poco.

¡BINGO!

Además de que te gusta saber cómo es el proceso que sigo para crear mis diseños me has dicho más cosas:

  • Primero que estás un poco cansada de la perfección de las redes sociales, quieres un poco más de naturalidad. Yeah! este es tu sitio. De vez en cuando un taller desordenado, una persona sin maquillar que tiene ojeras a veces sí y otras también y una vida normal como la tuya con sus gracias y sus miserias es todo lo que necesitas para pasar un rato divertido.
  • Y (esto no me lo has dicho directamente) pero sospecho que, aunque sea un poco, te chirria el consumismo atroz que nos rodea y te gusta saber de dónde vienen y quién hace las cosas que utilizas y de paso contribuir a que la artesanía sea sostenible y duradera en el tiempo.

¿Voy encaminada?

Puede que seas de las que le me envía mensajes para charlar un poco y así conocernos mejor, o que sólo leas y mires sin decirme nada. En realidad da igual. Lo importante es que estés aquí, que te sientas como en casa y que pasemos un rato agradable.

Así que ya sabes, si tienes Instagram todos los días te cuento alguna de las mías en “stories”, por Facebook también me encuentras aunque más de vez en cuando. Y si no eres muy de redes sociales sigo pensando la forma de encontrarnos y… ¡no descarto las cañas!

¡Un besazo y que tengáis una semana estupenda!

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