Las babuchas que dejan huella

Babuchas

El invierno está aquí, invita a quedarse en casa. A recogerse, al placer de hacer cosas para una misma. Servirse una taza de té (o una copa de vino, según se tercie) y escuchar la lluvia caer. Si te calzas las babuchas Morucha, entenderás por qué me cuesta tanto salir de casa. Están hechas con todo el amor del mundo y se nota, pero… no sólo de amor e ilusión viven las Moruchas. Por eso, no he parado hasta encontrar un tejido interior calentito y de una calidad y suavidad extrema. Así, tras mucho buscar,  he conseguido olvidarme de los pies fríos esta temporada.

Sois muchas las que me escribís contándome maravillas de ellas (¡gracias!), por eso, hoy quiero dedicaros este post, quedan poquitas unidades y no me gustaría que te quedaras sin. Te cuento los detalles de uno de los productos estrella de este invierno.

 

babuchas

 

No sé tú, pero yo ya puedo abrigarme… que no hay manera de que mi toma de tierra esté a una temperatura óptima y cálida. Siempre me acuesto con los pies helados y hasta que no se calientan no puedo pegar ojo. En mi familia están todos hartos que intente pegar mis pies helados a ellos para tratar de calentarlos un poco. Te suena ¿a qué sí? Esto había que solucionarlo y ya sabes lo que me ponen a mi los retos. Me puse manos a la obra y no he parado hasta conseguirlo. Quería tener unos pies tan calentitos como mi cabeza en ebullición constante (que la pobre arde y no para de idear). Querida, eso de perseguir cuerpos calientes en la cama se ha terminado. Al menos para calentar tus pies helados, en lo demás ya no me meto 🙂

El exterior de las babuchas, está confeccionado con tela de lenguas auténtica mallorquina. Esta tela, está tejida con la técnica milenaria IKAT, lo que significa que el entramado se confecciona hilo a hilo, con algodón y lino, despacio y sin prisas. Es una tela que tiene una larga tradición en la isla y que perdura generación tras generación. Un tesoro que pasa de padres a hijos y que ahora, podrán calentar los piececillos de las generaciones futuras que habitan tu hogar.

 

babuchas

 

Una taza de té, una copa de vino, un buen libro… y ya puede llover. Las he diseñado en dos tallas, universales (pequeña y grande) que se adaptan perfectamente a tu pie, incluído el de Cenicienta. No creo que hubiera perdido ninguna, si hubiera tenido unas babuchas Morucha.

Pero si tu pie es más grande o más pequeño, no hay problema. En Morucha Cucamona no existen las tallas, cada cuerpo es (im)perfecto y eso incluye los pies, nunca son demasiado grandes ni demasiado pequeños. Si quieres tus babuchas sólo tienes que escribirme un mensaje y te haré unas de tu medida sin coste adicional.

¿Qué te parecen? ¿Las tienes? Cuéntamelo todo y no olvides compartir tu experiencia Morucha en redes.

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