¿Cuál es tu problema con la ARENA?

Si hablamos de la arena de la playa, apostaría a que te identificas con alguna de estas descripciones:

  • Te encanta el mar pero no soportas la arena. Te pasas el día sacudiendo las esquinas de la toalla para que no te llegue ni un granito.
  • Eres de las que se reboza en arena desde que llega hasta que se marcha de la playa pero después odias tener que quitarla del coche o de tu casa.
  • Directamente vas a las zonas de roca o piedras o a la piscina.

Recuerdo de pequeña hacer a mi padre sacarme en brazos del agua para que no se me llenaran los pies de arena. Siempre tenía que hacer 2 ó 3 viajes. Pero todo era inútil, al final acababa enrabietada cuando, a pesar de todo, la maldita se pegaba sin remedio…

Con el tiempo he ido cambiando mis manías, ahora no me importa tanto estar llena de arena hasta arriba, mi toalla suele acabar enterrada y ya ni me molesto en sacudirla. Ya sólo hay dos cosas que me molestan: la arena en la comida (esa sensación de masticar peta-zetas…) y la que se viene a casa conmigo que no hay forma de quitarla hasta el mes de octubre.

Lo importante para mí es que cuando termina la jornada la arena se quede donde estaba: EN LA PLAYA, no quiero hacer trasvases.

El caso es que acabo de darme cuenta que hace tiempo que tengo la solución perfecta para este problema y hoy he decidido compartirla contigo porque me quema por dentro.

Resulta que hace ya 3 veranos descubrí un material súper original con el que hacer bolsas: la rejilla de vinilo. Además, estaba en varios colores y esto era genial para combinar con un montón de telas bonitas. Sin yo saberlo había nacido la línea MORUCHA (en su versión casera). ¡Y qué éxito! Rápidamente empezaron a llegar encargos de amigos y familiares que aún las conservan.

La prueba de fuego es que mi cuñado, que ODIA la arena más que ninguna otra persona en el mundo que yo conozca, siempre me recuerda que gracias a mis MORUCHAS puede ir a la playa sin sufrir.

Con el tiempo, esa bolsa de rejilla ha crecido y mejorado hasta convertirse en el conjunto MORUCHA y sus versiones.  El resultado es el complemento perfecto para ir a la playa, disfrutar del sol y del agua fresquita, y al terminar la jornada sacudir un poco tu MORUCHA y dejar la arena en su sitio.

Bueno, para ser honesta, no tengo la solución para que puedas disfrutar de la playa sin arena. De momento sólo he descubierto como puedes evitar llevarla contigo…

La buena noticia es que si ya lo has dado por perdido y vas derechita a la piscina… ¡las MORUCHAS también son para tí! Porque… ¿cuántas veces has sacado la ropa y toallas húmedas y malolientes después de un día de piscina? ¡eso se ha terminado! la ropa se airea en la bolsa el tiempo que haga falta.

En resumen: he creado para tí estas 3 versiones de MORUCHA para que se adapte lo mejor posible a tu estilo de vida. ¿No es irresistible?

No quiero quitarle el mérito de ser la bolsa de playa más práctica y versátil que existe en el mercado actualmente, testado por personas con diversas necesidades y muy exigentes. Pero esta bolsa de rejilla de vinilo no sería parte de MORUCHA CUCAMONA si no tuviese TANTO estilo. Para convertirse en un conjunto digno de llamarse Morucha lo he completado con dos indispensables:

  • un neceser a juego también de rejilla de vinilo para que guardes aquello que no quieres llevar suelto en la bolsa (crema, llaves, unas monedas, teléfono…)
  • y una toalla de algodón también a juego.

¿Estás ya enamorada de alguno de estos conjuntos? No quiero ponerte la miel en los labios y marcharme así pero me encuentro con un dilema. No soy partidaria de ofertas ni descuentos (voy a dedicar un post para explicarte despacio por qué) pero, por otro lado tengo ganas de facilitarte un poco que puedas llevar una MORUCHA este verano. Así que llevo días preguntándome cómo hacerlo y… ¡lo tengo!

En la comunidad MORUCHA estamos entre amigas y allí todo vale, incluso saltarse las normas de vez en cuando… Si ya estás dentro, en un par de días recibirás mi regalo para que puedas hacerte con el conjunto que más te guste. Y si aún no te has apuntado… ¿a qué esperas? ¡estás a tiempo! En esta misma página a la derecha, puedes dejarme tu nombre y tu email y tú también recibirás mi regalo.

¡Nos vemos dentro!

Sea cuál sea tu opción este verano deseo que lo disfrutes mucho. No olvides dedicar dedicar tiempo para tí. ¡Seguro que lo necesitas!. Y por si te quedaba alguna duda te recuerdo que ni te sobra ni te falta nada. Tienes un cuerpo (im)perfecto para sacarle todo el partido a este período de descanso. Si en algún momento no te encuentras segura recuerda la REVOLUCIÓN MORUCHA: ¡no estás sola!

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